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Como elegir tu mueble de baño

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Elegir el mueble de baño más adecuado en ocasiones no es en absoluto en ocasiones una tarea fácil. Bien por falta de espacio, problema habitual en los baños, o bien por los problemas posteriores derivados de la abundante presencia de humedad, debemos sopesar muchas circunstancias si queremos que nuestra compra sea una buena inversión.

Por tanto, hay que tener en cuenta en primer lugar la distribución de los sanitarios y los elementos arquitectónicos antes de amueblar. De esta manera, se aprovechará mejor el espacio incluso si se trata de un baño pequeño.

Avila Dos

El mueble de baño te permite ganar espacio de almacenaje, mantener todo a mano y ordenado y decorar la estancia para crear un ambiente que encaje con tu estilo.

Pero de tu elección depende que todo ello no se vuelva en tu contra y finalmente, ni ganes espacio ni termine encajando en tus gustos. En el mercado actual, la oferta es tan amplia que podemos terminar bastante lejos de nuestra idea original según vamos viendo más y más modelos.

Digamos que en este punto debemos tener algunas ideas muy claras. Plantearnos unas preguntas útiles que nos sirvan de referencia.

¿Quiero un mueble de baño básico, que incluya lavabo y espejo?

¿necesito una composición modular que se adapte a mi espacio, cuidando al detalle el diseño y la estética?

¿Suspendido o con patas? ¿Cajones, puertas o ambas cosas?

Muchas preguntas y por supuesto, sin olvidar por último y no menos importante, el color, el acabado y los materiales.

A continuación te resumimos algunas pautas y consejos sobre estos aspectos que pueden servir de orientación.

Si no disponemos de espacio o tenemos un presupuesto muy ajustado ya tenemos respuesta a la primera pregunta. Hay muchos modelos que nos darán una utilidad básica en un compacto con espejo y lavabo. Solo a tener en cuenta las medidas y ajustarnos a los modelos estándar que cuenta con gamas de medidas que fácilmente se adaptarán a nuestras necesidades.

Por el contrario si disponemos de espacio y podemos ampliar la inversión la mejor opción es un mueble modular a medida, con diseño personalizado eligiendo el lavabo y espejo más adecuado a nuestros gustos.

En ambos casos deberemos considerar por razones prácticas o estéticas si deseamos cajones, puertas o una combinación de ellos. Los cajones son útiles para guardar pequeñas cosas como peines, cepillos, maquillaje o similares. Para los botes es mucho más práctico usar muebles con puertas y baldas bastante separadas. Si el mueble será suspendido, hay que tener en cuenta si la pared y el sistema de fijación soportarán el peso que queramos meterle. A favor, que despejan visualmente el espacio y te facilitan la limpieza bajo el mueble. Las patas no tendrán problemas de peso pero reducirá espacios.

Los materiales de fabricación del mueble de baño deben estar preparados para resistir la humedad (que muchas veces se condensa en el aire tras una ducha caliente) y el agua que se salpica. Los muebles de madera de aglomerado (más baratos) o de MDF (madera de calidad media) tendrán una vida media inferior a los de madera maciza. Y en todos los casos su resistencia a la humedad será menor que la de otros materiales como el cristal, el metal y los plásticos.

También hay que pensar en los revestimientos y acabados. Los más adecuados son los sintéticos o los que han sido  sometidos a tratamientos antihumedad. Algunos de estos tratamientos pueden permitir que los muebles de madera no acaben estropeándose por la humedad.

De todas formas la vida media de los muebles, y del resto de elementos del baño, es de aproximadamente entre 15 y 20 años, por lo que merece la pena hacer una buena elección.

El material del mueble de baño condiciona los cuidados que debe llevar. ¿Qué opciones existen?

  • Madera maciza. Destacan por su alta resistencia a los golpes, aunque son vulnerables a la humedad. Las maderas ofrecen una sensación cálida y acogedora. Debes limpiarlo con un paño o esponja humedecida en agua tibia y secar con una gamuza limpia en el sentido de las vetas de la madera.
  • Lacados. Son muebles cubiertos por laca, un barniz duro y brillante. Ese alto brillo contribuye a ampliar visualmente el espacio y la posibilidad de estar disponible en multitud de colores. Limpieza con una bayeta de celulosa humedecida con agua y jabón neutro. Secar con un paño suave.
  • Melanina y MDF (aglomerado). Los muebles de baño de aglomerado y acabado en melanina son resistentes a los impactos y a la abrasión. Algunos modelos de melamina y MDF incorporan recubrimientos impermeabilizados. Las mejores gamuzas para este tipo de muebles son las de celulosa, humedecidas con agua y jabón neutro. Después hay que secar los muebles con un paño limpio de arriba abajo, y de derecha a izquierda.
  • Cerámica. Destacan por su resistencia al rayado y a los productos de limpieza químicos.
  • Cristal templado. Alta resistencia al calor y a la humedad. Fáciles de limpiar y mantener, son muy seguros ya que en caso de rotura se rompen en trozos muy pequeños. Este material ofrece diversidad de colores.
  • Resina acrílica. Destaca por su alta resistencia a golpes y arañazos. Es fácil de limpiar.
  • Piedra. Producto 100% natural. Ofrecen gran resistencia a los golpes y al calor. Debes usar jabón neutro para su limpieza y no productos abrasivos.

En cuanto al color importante tener en cuenta pequeñas consideraciones. A la hora de seleccionar el color del mueble hay que tener en cuenta el tono de los azulejos o la pintura de la pared y el suelo y decidir si queremos que destaque más o menos. Los tonos claros, aportan ligereza, reflejan la luz y consigue ampliar ópticamente el espacio, algo muy recomendable en el caso de baños pequeños.

Por último, referente a las medidas a tomar del baño para colocar un mueble hay que tener en cuenta lo siguiente:

  • Ancho: medir el máximo disponible teniendo en cuenta que no debe molestar al abrir las puertas ni obstaculizar el uso de otros elementos del baño.
  • Fondo: la medida de la profundidad vendrá marcada por el espacio disponible en el centro de la estancia y el hueco necesario para moverse con comodidad. El fondo más habitual es de 45 cm aunque hay modelos de entre 35 y 50 cm.
  • Altura del mueble: dependerá del tipo de mueble (columna, bajolavabo, suspendido, etc). En el caso de un mueble suspendido la altura es muy importante, ya debe resultar cómoda para todos los usarios del baño.

Con todo esto quizás ahora tengas más clara tu elección. De todas formas nunca viene mal la opinión de alguien que te asesore. Para acabar unas ideas sencillas de los estilos decorativos que podemos seguir para mantener una línea estética acorde  con el resto del hogar.

Estilos decorativos de los muebles de baño

Al final la estética prima sobra las cuestiones de la casa. Por eso, marcar el carácter que queremos imprimir en nuestro baño depende de que elijamos un modelo de mueble u otro. ¿Qué modelos estéticos hay?

  • Diseño. Es un estilo moderno y actual, en el que predominan las líneas rectas y cubistas y son clave la simplicidad en sus formas. Destaca por integrar el equilibrio entre lo estético, la funcionalidad y la practicidad. Generalmente los colores más usados son los negros, grises, metalizados y blancos. El contraste lo aportan otros elementos decorativos, como pueden ser los accesorios del baño, una cenefa en la pared…
  • Colorista. Diseños sencillos, con formas simples y líneas muy claras, son los pilares de esta estética. La decoración de este estilo es fresca y juvenil; además, nos permite hacer uso de los colores y contrastes más vivos (azul, naranja, verde o rojo) para dar una nota de alegría en nuestro hogar. Las combinaciones de colores son ilimitadas: puedes mezclar diferentes tonos de la misma gama cromática (naranjas, colores tierra, amarillos, rojos) o juntar colores antagónicos como rojo con azul consiguiente un impacto visual más fuerte. Hay diferentes gamas de texturas y materiales. Por todo ello, es ideal para ser el baño de los niños o jóvenes.
  • Natural. La filosofía de este estilo reside en la belleza por la naturaleza. Los elementos que acompañan esta tendencia son productos naturales. En el caso de los muebles se suelen usar maderas macizas de pino y de roble. En los lavabos destacan materiales como la piedra en colores grises o cementos y el uso del mármol.
  • Clásico renovado. Los materiales y los colores, junto con el diseño, responden a una estética tradicional. Predominan los blancos, grises, colores pasteles y los acabados imitación madera, como el wengué o el roble. Lavabos y patas redondeadas, con detalles, habitualmente con tiradores clásicos.
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